calidad pedroches ruralActualmente, hemos sido reconocidos con la Marca de Calidad Territorial Productos Los Pedroches, un sello de calidad concedido tras haber superado un proceso de evaluación y certificación llevado a cabo por el Grupo de Desarrollo Rural de Los Pedroches, que avala la calidad de nuestros productos, la identidad territorial, así como la responsabilidad social corporativa de nuestra empresa.

Hemos sido ganaderos durante décadas y ahora queremos ser uno de los productores del mañana de un producto tradicional, que constituye una parte importante de la alimentación sana y equilibrada, como es el queso.

Nuestro gran valor, desde la ganadería, siempre ha sido el esfuerzo por conseguir la mejor calidad en nuestra leche, cuidando a nuestras ovejas con la mejor dieta equilibrada y controlada por expertos, y equiparándolos de las mejores instalaciones y pastos. Ahora, en esta nueva etapa, este valor lo conservamos, ofreciendo el mejor producto de calidad, siguiendo un proceso tradicional y buscando el sabor artesano que sólo el buen origen y las mejores manos pueden dar.  

El sabor está en el origen y tenemos el mejor origen: nuestra leche, recogida diariamente y trasladada a las instalaciones de la quesería, en tan sólo 5 minutos. Una vez allí, es depositada en el tanque para el tratamiento de la leche y desde aquí, pasa directamente a la cuba donde se le añaden los cuajos y posteriormente, la leche se cuajará. Es la fase de coagulación.

El siguiente paso será el corte de la cuajada con las liras y la posterior agitación de ésta, hasta terminar con el desuerado (eliminar el suero de la cuajada). Seguiremos con el moldeo, el cual consiste en el llenado de los granos de la cuajada en molde, a mano. Una vez llenados los moldes pasamos al prensado, que tiene como finalidad dar la forma definitiva al queso, evacuar el suero y favorecer la unión de los granos de la cuajada. 

La última fase del proceso es el salado de los quesos que se realizará por inmersión en un baño de salmuera (agua y sal), lo que contribuirá a formar la corteza y potenciar el sabor, además de regular el proceso microbiano. Y ya lo único que queda es su maduración y afinado en las cámaras de maduración donde se controla la temperatura, la humedad y la aireación. Durante esta fase se realizan otros procesos como es el volteo de los quesos, consiguiendo que la maduración sea uniforme, y el cepillado de las cortezas, ambos a mano.

Es un trabajo minucioso y de gran dedicación, sólo con un fin: hacer el mejor queso artesano.

 

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